Queda poco para los Oscars 2009 y después de haber visto varias de las candidatas (aunque me faltan bastantes) debo decir que de momento tengo las ideas bastante claras. Mi debilidad hacia Gus Van Sant hacen que otorgue mi propio galardón honorífico (sé que no es mucho) a “Mi nombre es Harvey Milk”. Sin necesidad de hacer referencia a un Sean Penn sensacional, la película, a pesar de no sorprender, se desarrollar con solidez, llimpieza y un mayor dinamismo que los anteriores proyectos de Van Sant como “Last Days “o “Paranoid Park”, mucho más intimistas, personales y sí: arriesgados. He esperado con ansiedad la llegada de “Revolutionary Road” y me duele afirmar que bajo mi punto de vista, San Mendes parece condenado a ir de más a menos. Comprendo que es difícil de superar American Beauty pero cada vez tengo más claro que su último film lo salvan los actores. La pareja Di Caprio-Winslet rinde a un nivel infinitamente mayor que el de la película en su conjunto. A veces me recordaba a “Jules et Jim”. A veces me parecía un menú insípido. “El curioso caso de Benjamin Button” es entretenida, aunque le sobran minutos de metraje y en ningún caso debería ser considerada una obra maestra. Pero si hablamos de entretenimiento, me basta con “Bienvenidos al norte”, que no participa en los Oscars, pero que sin ser pretenciosa es realmente divertida, con personajes bien construidos y una historia entrañable. Otra película francesa igualmente recomendable es “La Clase” (“Entre les murs”). Un film necesario que profundiza en una situación de difícil situación en Francia y también fuera de las fronteras galas. ¡Que el cine nos valga también para aprender un poco! Aun me queda bastante por ver, pero mis categorizaciones suelen ser claras y evidentes. Al igual que en el panorama 2007-2008 concedo el podium a “Pozos de ambición”, “No es país para viejos” y “Hacia rutas salvajes”. Creo que algún día me arriesgaré con un ranking de mis películas preferidas.