Después de tanto pelear por conseguir una beca erasmus, me encuentro ahora con una tensión especial. No sólo me da pena abandonar la residencia Fernando Abril Martorell (F.A.M.) sino que me enceuntro con una falta absoluta de orientación. ¿Dónde voy a vivir? No lo sé. Intento establecer un plan de convalidaciones, pero la información facilitada por la web de la Universitá Tre di Roma no es suficiente. Más perdido que un pulpo en un garaje me planteo muchas cosas, como… ¿Qué hago en febrero cuando vuelva a España si la F.A.M. no me renueva? No lo sé, supongo que como dijo ayer el archiconocido Juan Achutegui en otro contexto, “cogeré una tienda de campaña y me pondré a vivir en el hall”. Esto no quiere decir que no me ilusione Italia. Estoy entusiasmado, simplemente espero que algún día alguien de la O.R.I (Oficina de Relaciones Internacionales) se ponga en el lugar de algún becado.
Roma: città aperta, città chiusa
Mayo 22, 2007 de davidperezsanudo
David,
No te preocupes. Un mirlo nunca se preocupa, así que si quieres ser uno, tenlo claro, debes mantener la calma en todo momento. De hecho la gente que no sabe mantener la calma demuestra que vale menos que un paquete de detergente del Plus abierto y a medio usar (que puede valer algo, pero poca cosa).
Te prestaremos una tienda de campaña, tranquilo.
Y en Roma… a principio de curso no hará mucho frío, conozco un banco de madera en un parque-mirador desde el que se ve media ciudad y donde uno no es molestado habitualmente. Con eso puedes ir tirando hasta encontrar un puente sin humedades. Ya te chivaré la ubicación.
Un abrazo,
El mirlo (¿archiconocido?)