Mala suerte para los equipos españoles en la Final Four de la Euroliga disputada en Atenas. Sin duda alguna, el TAU se chocó contra un férrea defensa del Panathinaikos, perfectamente gestionada por Obradovic. El conjunto de Vitoria no encontró su ritmo de juego y estuvo a merced del juego tosco y brusco que le interesaba a su rival. El arbitraje no está exento de polémica, ya que dejó mucho que desear en momentos comprometidos del encuentro. De todas formas, el equipo griego fue superior y se sintió muy cómodo en cancha.
El Unicaja de Málaga realizó 32 minutos muy buenos, pero pago la inexperiencia al encajar un parcial de 14 a 0 en el último cuarto. El base Carlos Cabezas fue el jugador más destacado del conjunto español.