Cuando llegamos aún no había nadie. “Vamos a ver el partido mientras esperamos a que lleguen”, le dije a Borja. Un equipo de las categorías inferiores de Pozuelo de Alarcón, juveniles a juzgar por las apariencias, se batía en duelo contra otro equipo sobre la hierba artificial. Era nuestro primer día en Cauro.fm, una pequeña radio local. El director de deportes de la emisora, Javier Checa, gracias a él estamos ahí, no tardó en llegar. “David, tu te encargas del sonido, Serafín te explicará como va para que aprendas a manejarte”. Pero Serafín no había llegado. Por primera vez vi cabrearse a Javi un poco, que por teléfono trataba de arreglar la situación. Yo, a lo mío, es decir, a escribir las noticias del fúbol internacional y de la NBA. Un poco de Gasol, un poco de Cristiano Ronaldo… Qué divertido, que interesante… “En ocho minutos entramos”, la voz de Javi sonó clara y efectiva en todos los miembros del programa. Serafín ya estaba allí, explicándome un poco como iba la cosa. Javi comenzaba el programa como si de Paco González se tratara, con temperamento, personalidad… Me pareció magnífico. Poco a poco fui cogiendo confianza, a la vez que Serafín depositaba la suya en mí, a los mandos de la mesa de mezclas. También Borja superó con creces la primera prueba. Tenía que hablar de los suyo, de la carrera de F1 que se había disputado esa madrugada.
Tenemos ganas de volver a trabajar… ¡Quién lo diría!