Vaya día más grande el de hoy. No sólo por la oportunidad que me brinda Cauro.fm, sino que además mi futuro se ha visto alterado notablemente, para bien (o eso espero). Recibir la noticia de que me han admitido para ir a Roma ha sido emocionante, grandioso, significativo, memorable… Y la gente de mi clase se ha portado ejemplarmente, alegrándose como si de un éxito suyo se tratase. No tengo más que palabras de agradecimiento para ellos. ¿Y qué decir de mis amigos de la residencia? Al de unos minutos de enterarme Felix y “Achu” ya me habían llamado. Qué tíos más grandes… grandes-grandísimos… De hecho, no hace demasiado estaba en la habitación 259 rodeado de los dos capataces mencinados y del gran Caparzo… Bueno… y de algo de sidra. ¡La ocasión lo merecía! Desde luego que han salido palabras, sonrisas, recuerdos, planes, previsiones, ánimos, bromas, agradecimientos y gracias, reflexiones, consejos y a vces casi lágrimas. De verdad que todo esto se va a hechar de menos… aunque creo que siempre lo llevaremos dentro. Ya lo ha recordado el gran Caparzo al decirnos que los verdaderos amigos están siempre, a pesar de la distancia, los kilómetros de tierra, mar, aire o adversidades que pueda haber de por medio. ¡Os quiero! Felix, estoy seguro de que vas a dajr huella en Berlín. A ver si es verdad eso del eje Berlín-Roma, y a ver si es cierto el mito del “Orgasmus-orgiasmus”.
El gran Chiwi (espero que vengas a visitarme mamonazo) tendrá la oportunidad de ver cada kilómetro de maranello y demás. Muchas gracias por todo ¡fenómeno! Deberías haberte animado con la erasmus. Elena, muchas felicidades, se que lo pasarás muy bien en Holanda y, por supuesto, iré a visitarte. Y mientras cierro la persiana, con los ojos bien cerrados y cuerpo entero entre sábana y sábana, me despido con un simple “hasta mañana”.